Recordando a Magda Portal
Hugo
Vallenas Málaga
El 27 de mayo del 2018 se conmemoran
118 años del nacimiento de la destacada poeta vanguardista, abanderada del
feminismo en el Perú y gran gestora del aprismo continental (aquel que en
verdad se enfrentaba al imperialismo, entre 1924 y 1930) y del Partido Aprista
Peruano (el de la lucha heroica contra las dictaduras, no el de hoy), del cual
fue dirigente en la clandestinidad y al que rechazó cuando dejó de lado sus
banderas primigenias, Magda Portal.
En Siete ensayos de interpretación de la realidad peruana (1928), José
Carlos Mariátegui afirmó sobre esta escritora: «Magda Portal es ya otro
valor-signo en el proceso de nuestra literatura. Con su advenimiento le ha
nacido al Perú su primera poetisa. […] Magda es esencialmente lírica y humana.
Su piedad se emparenta, dentro de la autónoma personalidad de uno y otro, con
la piedad de Vallejo».
Elogiando sus altos méritos como
lideresa del aprismo auroral, el socialista argentino Alfredo Lorenzo Palacios
la describió como «la valerosa escritora cuyo verbo inflama los corazones» en
su «Mensaje a los jóvenes del Perú» incluido a manera de prólogo en el libro Teoría y táctica del aprismo (1930) de Haya
de la Torre.
Breve
biografía
Magda, o mejor dicho, María
Magdalena Portal Moreno, nació en el distrito limeño de Barranco el 27 de mayo
de 1900, hija de Pedro Pablo Portal Ortega y Rosa Amelia Moreno del Risco.
Ingresó a la Universidad Nacional Mayor de San Marcos en pleno auge del
movimiento reformista universitario que fundó las Universidades Populares
«González Prada». Pronto destacó como escritora. En 1923 obtuvo el primer
premio de los Juegos Florales promovidos por la Facultad de Letras sanmarquina
con su poemario Ánima absorta.
Durante la ceremonia de premiación en el Teatro Municipal de Lima se negó a
recibir el galardón de manos del presidente Leguía, en acto de protesta por la
fraudulenta reelección y el viraje dictatorial de dicho gobernante.
Al recuperar el aprismo la legalidad
en 1945, Magda Portal expresó discrepancias con la línea política conservadora
desarrollada entre 1945 y 1948 (sobre todo en los aspectos relacionados con los
derechos de la mujer), alejándose finalmente del partido luego del II Congreso
del PAP (1948). Poco antes había sufrido la honda tragedia del deceso de su
única hija. Ocurrido el levantamiento aprista del 3 de octubre de 1948, el
gobierno intentó involucrarla en el proceso contra los insurgentes. Magda nunca
colaboró con quienes pretendían responsabilizar al aprismo de los sucesos.
Fuera del aprismo mantuvo posiciones
de izquierda, aunque prefirió dedicarse a la actividad intelectual y promotora
de poetas y narradoras jóvenes. Tuvo un notable desempeño como gestora cultural
y ejerció durante 12 años la representación en el Perú del Fondo de Cultura
Económica de México. A fines de los años 70 colaboró con la revista Marka. Fue presidenta
de la Asociación Nacional de Escritores y Artistas entre 1980 y 1986. Falleció
en Lima el 11 de julio de 1989. Como recuerda su cercana amiga y discípula
Linda Lema Tucker, “allá por los años 80, en que las mujeres con fuerza
comenzamos a escribir, fundar revistas, librerías y cafeterías feministas,
Magda estuvo siempre a nuestro lado”; y cuando “llegó el momento final, un grupo
de mujeres cargamos su féretro en nuestros hombros hasta su última morada; a la
mañana siguiente, sus restos fueron esparcidos en las aguas de barranco”.
El
ejemplo de Magda
Para la juventud de hoy, más aún
para las mujeres, Magda Portal es un ejemplo de dignidad y rebeldía; de audacia
creativa y de compromiso con la búsqueda de la justicia social; de rechazo a
los dogmas y los caudillos. Sigue siendo una escritora moderna y de una
conmovedora sensibilidad, digna de acompañar a César Vallejo, como decía José
Carlos Mariátegui.
“Yo avanzo, nunca retrocedo”,
respondía a los dirigentes apristas que le pedían volver al partido que
menospreció su defensa de los derechos de la mujer y que convirtió en carteles
amarillentos y arrinconados los principios de Manuel González Prada, los
ideales que en un inicio compartieron Haya y Mariátegui y la memoria de tantos
mártires y perseguidos.
Obras
de Magda Portal
Publicó los siguientes libros de
ensayo:
El
nuevo poema y su orientación hacia una estética económica (1928);
América
Latina frente al imperialismo (1929, 1931 y 1950);
Frente
al momento actual (1931);
Defensa
de la revolución mexicana (1931);
Hacia
la mujer nueva (1933);
Mensaje
a las mujeres apristas de Cuba (1934);
Flora
Tristán, la precursora (1944 y 1983);
El
partido aprista frente al momento actual. Quiénes traicionan al pueblo (1950).
Como poeta publicó los siguientes
libros:
Ánima
absorta
(1924);
Vidrios
de amor
(1925);
El
desfile de las miradas (1926);
Una
esperanza y el mar (1927);
Costa
sur
(1945);
Destino
del hombre
(1948); y
Constancia
del ser
(1965), poesías;
Y como narradora es autora de:
El
derecho de matar (1926), que incluye cuentos suyos y de Serafín Delmar;
y
La
trampa
(1957), novela que ilustra su testimonio crítico del aprismo.
Un
poema de Magda Portal:
[Del libro Una esperanza y el mar -1927]
frente a la vida
recojo este grito desgarrado
ancha ola que se estrella en
la playa de mi corazón
NO TENGO PROCEDENCIA
amo la tierra
porque vengo del seno de la Tierra
pero tengo los brazos
tendidos al Mar
el sol castiga mis espaldas
y la sonrisa de la mañana
tiene besos salobres
abre sus rejas la ciudad
para los esclavos del hambre
donde el hombre tatuado de tristeza
muerde el pan cotidiano:
«todos los días son iguales»
gran argolla
ojos de ajusticiado
manos que arañan las ideas oscuras
nubes alegres
alegría del campo
alegría
del cielo
alegría
del mar






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